SANTO DOMINGO. La exoneración del ITBIS al asfalto AC-30, contemplada por el Gobierno dentro de su paquete de Medidas Pro Crecimiento Económico y Mitigación de la Crisis Internacional, ha provocado inquietud en el sector construcción por sus posibles impactos sobre la competencia en infraestructura. La Asociación Dominicana de Productores de Cemento Portland (Adocem) advirtió que conceder un beneficio fiscal exclusivo a un material, sin aplicar condiciones parecidas a alternativas como el cemento y el concreto, puede crear desequilibrios y condicionar la selección de insumos en proyectos públicos y privados.
La entidad, aunque valoró los esfuerzos oficiales para impulsar la economía y acelerar obras, planteó que un trato fiscal diferenciado puede incidir de forma artificial en el mercado. “El asfalto y el concreto compiten en diversos segmentos del mercado. Un tratamiento fiscal diferenciado puede influir artificialmente en la selección de materiales, favoreciendo una opción sobre otra y comprometiendo la neutralidad que deben preservar las políticas públicas”, afirmó Julissa Báez, directora ejecutiva de Adocem.
Adocem insistió en que la elección de materiales para infraestructura vial debe basarse en criterios técnicos y económicos respaldados por análisis de costo-beneficio a lo largo de todo el ciclo de vida de los proyectos, tomando en cuenta durabilidad, mantenimiento, resiliencia y sostenibilidad. En ese sentido, advirtió que una política centrada solo en el asfalto podría disminuir la competitividad del concreto incluso en obras donde ese material ha mostrado ventajas operativas y económicas a largo plazo, lo que abre un nuevo frente de fiscalización sobre el diseño y los efectos reales de las medidas oficiales.
