SANTO DOMINGO.- La petición de Fausto Jáquez al Poder Legislativo para que castigue “la usura” volvió a colocar en primer plano una omisión que, según la reciente sentencia del Tribunal Constitucional citada por el dirigente político, ya no admite más demora. Desde el Senado, Jáquez pidió sanciones reales contra esa práctica abusiva y advirtió que el Congreso enfrenta una responsabilidad que incide de manera directa en miles de familias dominicanas.
Jáquez afirmó que la falta de una legislación ha permitido por décadas que prestamistas operen sin regulación y con tasas de interés desproporcionadas e inmorales, una realidad que, aseguró, mantiene a familias humildes atrapadas en ciclos de deuda. “La usura es una forma de violencia económica”, expresó, al insistir en que el Estado debe proteger de manera especial a los sectores más vulnerables.
Invitado por el presidente del Senado a la conferencia ofrecida por el politólogo Steven Levitsky, el embajador exhortó a asumir con urgencia el debate que reclama la sentencia constitucional. También pidió que gremios empresariales, organizaciones de la sociedad civil y académicos del derecho y la economía se sumen a la discusión para impulsar una legislación que defina con precisión la usura y establezca penas proporcionales y disuasivas.
